¿Se puede ayudar a los damnificados y reflexionar sobre el terremoto, sus secuelas y lo que viene a futuro? Algunos dicen que mejor concentrarse en la ayuda y posponer el debate para “mas adelante”.
Sin embargo, en la prensa abundan críticas y comentarios que no tienen mucha relación con el socorro directo a las víctimas, sino con pasadas de cuenta y escamoteo de responsabilidades. Informándose también de alianzas o acuerdos de “unidad nacional” cuyos alcances resultan poco claros.
Por ahí un opinólogo de Tv manifestó que, junto con reconstruir escuelas, se podría reformar la educación aprovechando la oportunidad brindada por el desastre. Okey ¿Pero qué tipo de reforma sería?
La realidad indica que la ayuda y la solidaridad son simultáneas al debate sobre el quehacer presente y futuro. Especialmente sobre el rol del Estado en la reconstrucción.
En las próximas semanas la solidaridad decaerá irremediablemente. No se puede vivir organizando teletones. Es el Estado quien debe hacer la “teleton” más gravitante rompiendo la lógica de su “rol subsidiario”, verdadera causa de las debilidades con las cuales enfrentó esta catástrofe.
Por su parte, los damnificados deberán organizarse para la autoayuda pues se viene un largo y difícil período de reconstrucción.
Prensa agresiva y fusilera
Los medios que publicaron estas imágenes y declaraciones son influyentes. Construyen opinión pública e impactan en los círculos de poder. Resulta lamentable que en una situación de crísis instigaran a más violencia, exaltando comportamientos extremos, e hicieran bromas con una situación que pudo tener graves consecuencias, agregando más dolor a la tragedia provocada por el sismo.
El héroe de La Tercera
En esta tragedia muchos se han destacado por su comportamiento solidario y a veces heroico. Desde niños hasta ancianos, trabajadores, bomberos, policías que salvaron vidas (asi es, hay que reconocerlo), almaceneros que repartieron gratuitamente sus mercaderías y etc. etc.
Llama la atención que el diario derechista La Tercera eligiera como su destacado del domingo al carabinero de la foto
Pareciera que les provoca placer brindar el mensaje amedrentador que contiene, el cual no está dirigido exclusivamente a los “saqueadores” sino a todos los chilenos.
Sin embargo, el policía “pistolero” y el despliegue de tropas en Concepción también son señales de debilidad. El orden establecido parece que no se sostiene sin el imperio de la fuerza. En su ausencia sobreviene el caos y no solamente por el saqueo protagonizado por masas populares.
En Concepción un número significativo de robos de objetos de valor fueron cometidos por gentes de clase media. Y en Santiago fueron ellos quienes difundieron rumores y organizaron “milicias”, para protegerse de supuestos ataques de pobladores de los barrios más pobres. Protagonizando en sus condominios una extraña y asombrosa mezcla de guerra civil y guerra social en miniatura.
La debilidad del sistema imperante está al descubierto.


Habría que empezar por educar a los propios hijos, un cambio de mentalidad donde la violencia no tenga cabida lo veo realmente imposible.
Venimos saliendo de bestias y cuando tales un ejemplar pusilánime no habría sobrevivido a condiciones prehistóricas ni genuina ley de la selva hace miles de generaciones atrás, el asunto es que esa herencia genética, porque es genética, no se borra ni en 100 generaciones.
Hay que poner música donde hayan emociones punzantes, sólo una mejor emoción ocupa el lugar eventual de la violencia. Y ver, porque “el dragón” necesita comer ya sea sangre o Mozart.
No es un asunto sistémico, “el sistema” es un reflejo de la bestia, bueno lo dejo hasta aquí que mañana me levanto a servir al dragón nva%