El mito de la puerta giratoria
Publicado por kallejero en Mayo 26, 2009
El pasado 18 de mayo funcionarios de Gendarmería, tanto uniformados como civiles, se fueron a paro protestando por temas salariales y la situación insostenible que se verifica en las cárceles chilenas. En medio de este conflicto nadie pareció recordar que, según la prensa, en la justicia chilena opera la denominada “puerta giratoria”, fenómeno que permite a los delincuentes entrar a los penales y salir al poco tiempo sin mayor problema. ¿Cómo se relaciona esta idea con el hacinamiento que sufren actualmente los penales chilenos? ¿ Tal vez porque la famosa puerta está descompuesta … o simplemente no existe?
Los penales chilenos se encuentran atestados de reos y existe un grave déficit de personal para vigilarlos y controlar estallidos de violencia que en el último tiempo han provocado varias víctimas fatales. Actualmente la población penal asciende a más de 90 personas en todo el país, pero hace unos 12 años atrás esta cantidad no alcanzaba a la mitad. Sin embargo desde 1995 comenzó a incrementarse aceleradamente señalando a Chile como uno de los países con más presos en proporción a su población total.
Curiosamente estos dato no son muy comentados por la prensa y ciertos políticos represores, que han establecido en el sentido común de la gente la idea que los delincuentes entran y salen rápidamente de las cárceles. Pero en medio del conflicto de Gendarmería nadie osó siquiera mencionar el asunto y los políticos que lo agitan guardaron estricto silencio.
Es probable que en un tiempo más vuelvan a la carga nuevamente, presionando por incrementar las penas incluso de delitos menores. En los hechos y de hacerles caso Chile terminará condenando a cadena perpetua a gran cantidad de infractores, sin importar mucho la gravedad de los delitos que cometieron.
De rehabilitación en estas condiciones ni hablar. A decir verdad pocos creen en ella y muchos, demasiados, se inclinan simplemente por encerrar y por el mayor tiempo posible a los delincuentes aplicando el principio economicista de “incrementar el costo del delito”. Un costo que se paga no solo en tiempo de encierro sino también en una sobrevivencia precaria en las condiciones infrahumanas de los penales chilenos.
Movilización de funcionarios de Gendarmería en el frontis de la Penitenciaria de Santiago, una de las cárceles chilenas más antiguas y sobrepobladas de reos. Sus instalaciones fueron diseñadas para unos 2.800 reclusos, pero en la actualidad contiene a 6.800, custiodados por medio centenar de uniformados.




