El protagonismo juvenil bajo fuego

Inquieta por sacar adelante una reforma parcial al sistema educacional chileno, la presidenta Bachelet nombró ministra del ramo a la académica conservadora Mónica Jiménez quien cuenta con evidentes simpatías en la industria de la educación privada, la jerarquía eclesiástica y la derecha. El incidente del jarro ha permitido develar su principal objetivo y el del mundo que representa: sofocar el protagonismo juvenil.

“¿por qué ella ( Música Sepúlveda) anda en la calle desde los 11 años? ¿por qué ella se ha convertido en una activista desde los 11 años? ¿Es eso lo que esperamos de un niño de once años, que ande en la calle reclamando hoy día por las ballenas, mañana por la Ley General, pasado mañana por la causa mapuche?… Quiero hablar con Juan Emilio Cheyre (ex comandante en jefe del ejército)… , porque estoy segura de que él me va a poder hacer un muy buen análisis de los sucesos que hemos vivido en estos días y me va a orientar respecto de cuál debería ser el comportamiento de las autoridades frente a jóvenes, adolescentes…” (Mónica Jiménez, – UPI 17/07/08) (*)

La escolar Música Sepúlveda no solo se hizo famosa por aventar agua a la ministra de Educación, también se convirtió en la enemiga número uno del poder establecido y de la empapada Mónica Jiménez. Lejos de cerrar el bochornoso capítulo la mujer insiste en hostigarla insinuando que tiene problemas emocionales y hormonales por lo cual solicita que la “monitoreen” especialistas.

Pero el tema más preocupante es su cuestionamiento a que los jóvenes tengan inquietudes y participación política a temprana edad. Al parecer nadie le advirtió que generaciones de políticos de todas las tendencias se interesaron en estos temas sea por iniciativa personal o guiados por sus padres a igual o menor edad que la chica del jarro.

Generaciones de dirigentes de izquierda a derecha, desde Camilo Escalona a Andres Allamand, se han iniciado a temprana edad en la política. Interesarse por estos temas, acompañar a sus padres, a veces luchar a su lado, es parte de una formación valórica legítima y necesaria

La moderna concepción de la infancia y la adolescencia los considera como sujetos de derechos y les reconoce capacidad para tomar decisiones, para organizarse e incluso para preocuparse por la política de su país y más aun cuando son afectados directamente. De no mediar las inquietudes de chicas y chicos como Música Sepúlveda que el 2006 ejercieron estos derechos, se organizaron y lucharon, la sociedad chilena no habría tomado conciencia de la profundidad de la crisis en la educación pública.

La revuelta escolar conocida popularmente como Revolución Pinquina obligó a todos a reconocer la validez de sus reclamos y de buena o mala gana dar la bienvenida al nuevo actor juvenil que se hacía presente en la sociedad. Con Mónica Jiménez en el ministerio y el escándalo armado por el incidente del jarro se presenta un serio peligro de involución en estos progresos. Tanto ella como sectores importantes del gobierno, el empresariado de la educación, la derecha, la jerarquía eclesiástica y medios de comunicación buscan sofocar el protagonismo escolar y el ejercicio de derechos que les asisten. El jarrazo ha sido usado convenientemente para concitar un apoyo político transversal a esta política y a la pérfida persecución hacia una niña presentada como una violentista y ahora prácticamente como enferma mental.

Otras perlas de Jiménez y la prensa derechista

- “Yo a ellos les preguntaría (a los parlamentarios opositores a la LGE) por qué ellos han contribuido a generar este malestar porque yo creo que en parte también ellos han sido responsables de avalar actitudes del Colegio de Profesores” ( Ministra Jiménez cuestionando a parlamentarios que en el ejercicio de sus deberes exigieron mayor debate de la Ley General de Educación a contrapelo del gobierno para el cual sólo debían aprobarla sin chistar - 15/07/08 La Nación)

- Leyes tan complejas como la de educación no deben ser discutidas con movimientos sociales porque la única opinión válida en esta materia es la de sofisticados “expertos” (La Tercera 16/07/08).

- Empapar con agua a una ministra es expresión de violencia extrema, una violación a los derechos humanos y un mal ejemplo incluso para la necesaria obediencia de los trabajadores a sus jefes (Bernardo de la Maza, Megavisión).

La ministra “sostenedora”

Mónica Jiménez es directora ejecutiva de la Corporación Aprender empresa privada que “sostiene” a colegios como el Polivalente de La Pintana de educación prebásica, básica y media (técnico-profesional); el Liceo Técnico Dr. Esteban Kemeny Harmos, ubicado en Pedro Aguirre Cerda y que entrega educación media técnico-profesional, y desde el 2007 el Centro Educacional Sagrado Corazón, ubicado en la comuna de Lo Espejo.

Entre los “socios” de la nueva Ministra se cuentan a Sergio Molina Silva, quien asume como presidente y además es Vice-presidente Banco del Desarrollo o los integrantes del directorio Sergio Molina Silva, actual Vicepresidente Banco del Desarrollo; Jorge Cisternas Larenas, Presidente Constructora Bío Bío o Mario Pavón Robinson, Gerente General SONDA.

A travéz de este tipo de iniciativas empresarios ligados a la Concertación, a la Derecha y a los sectores más conservadores de la Iglesia Católica, tratan de justificar las bondades de la educación privada para pobres y captan importantes subvenciones estatales, lo que ha sido cuestionado por parlamentarios, maestros y estudiantes

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(*) Las curiosas declaraciones de la ministra Jiménez cuestionando el activismo de Música Sepúlveda e informando que se haría asesorar por el general (R) Cheyre no fueron reproducidas en su totalidad en muchos medios escritos y audiovisuales.

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