Día del Joven Combatiente y el derecho a la memoria
Publicado por kallejero en Marzo 30, 2008
Santiago, 29 de Marzo 2008.- Con una romería y un acto realizado en el lugar donde cayeron abatidos Eduardo y Rafael Vergara Toledo sus padres recordaron a los jóvenes militantes del MIR que en un día como hoy, hace ya 23 años, fueron asesinados alevosamente por una patrulla de carabineros.
Decenas de jóvenes acompañaron a Luisa Toledo y a Manuel Vergara en esta manifestación, la que incluyó la participación de dos grupos de baile callejero y de niños que expresaron su admiración a los hermanos Vergara y brindaron cariñosos saludos a sus progenitores.
Para Manuel Vergara el acto fue un homenaje a la vida de todos los jóvenes combatientes asesinados y para los combatientes actuales. Este es un día es muy penoso para nosotros, expresó, pero a la vez es un día en que ustedes, los jóvenes que nos acompañan, nos dan fuerza y alegría y los bendigo desde el pueblo porque están con nosotros.
La memoria es muy importante para nosotros, continuó Vergara, y es un desafío diario ejercitarla y recordar para que no vuelvan a repetirse hechos tan lamentables como los ocurridos bajo la dictadura. Quisiera que en este acto recordemos a otros muchachos que dieron su vida como Rafa y Eduardo, al Chaka, por ejemplo, joven de 14 años que fue asesinado en las Rejas por una patrulla de carabineros, a Mauricio Maigret, a Carlos Godoy, a Patricio Manzano, a Lucho Díaz y a tantos jóvenes que siempre estarán con nosotros porque son parte del pueblo. Tenemos que cultivar nuestra memoria y nuestra historia como pueblo porque eso nos fortalece para el presente. El futuro y el pasado son muy importantes para vivir el presente, concluyó.
El acto finalizó con el reparto de un vaso de vino y pan entre los asistentes y una marcha por la Avenida 5 de Abril la que culminó en la plaza El Faro de la Villa Francia.
En ese lugar se realizó horas mas tarde un acto cultural en homenaje a los jóvenes asesinados.
Conmoción y olvido
El homenaje a Eduardo y Rafael fue precedido por la publicación de una carta donde sus padres protestan porque que el juez que sustancia el caso lleva 4 años y aún no dicta sentencia a pesar que los policías están identificados y plenamente comprobada su participación en el crimen.
Este hecho, fundamento de la conmemoración del Día del Jóven Combatiente, sistemáticamente es obviado por la maquinaria político-mediática que ha buscado convertir la efeméride en un día con ribetes siniestros, donde falta poco para que la ciudad y el país se paralicen por el miedo.
Sin duda a lo anterior ha colaborado el cariz que adquiere la conmemoración en horas de la noche, donde se registran hechos tan lamentables como en esta ocasión la muerte de un joven en confusas circunstancias.
Pero si algo ha contribuido a este clima enrarecido es que uno de los crímenes más brutales cometidos bajo dictadura permanece aún impune. Eduardo y Rafael Vergara Toledo fueron emboscados por una patrulla policial, baleados por la espalda, heridos de gravedad y Rafael rematado posteriormente con un disparo en la nuca, para luego presentar el caso como un enfrentamiento con delincuentes.
Su familia debió soportar años después la muerte del hermano mayor, Pablo, en otro caso con ribetes obscuros todo lo cual conforma una verdadera tragedia.
Es en este marco lamentable, sumado a una situación de exclusión social que afecta a la juventud popular y el sospechoso incremento de la delincuencia y el narcotráfico los que se conjugan para generar las explosiones de violencia urbana nocturna, que son un “manjar” para los medios de prensa.
El derecho a la memoria
A pesar de la criminalización del Día del Jóven Combatiente la fecha ha persistido en la memoria popular. Podrá haber controversia sobre las formas en como se rememora, pero sin duda rendir homenaje a los caídos en la lucha contra la dictadura es un derecho y un acto fundamental en la defensa y promoción de los derechos humanos en Chile.
No olvidar a Eduardo, Rafael y Pablo no es sinónimo de mera tozudez y anclaje en el pasado.
Como lo manifestó Manuel Vergara, padre de los jóvenes, el pasado forma parte de nuestro presente y también del futuro que queremos construir. Si olvidamos la brutalidad cometida aquel 29 de marzo de 1985 abrimos las puertas para que en el futuro hechos similares se vuelvan a repetir.
Ese es el sentido que tiene este día para muchos chilenos y especialmente para quienes conocimos a los Vergara Toledo y luchamos o compartimos con ellos. El Día del Jóven Combatiente es junto con otras fechas parecidas, el día del “nunca más” vigente a perpetuidad y cargado de futuro.




